lunes, 9 de julio de 2012

¿Es posible un mundo en armonía?

Dr. Luis Arocha Mariño
El mundo es del tamaño de mi lenguaje.
Ludwig Wittgenstein
La historia de la humanidad es un relato de enfrentamientos, desacuerdos, guerras, desencuentros... Negarlo sería de ingenuos. Es por ello que afirmamos que la armonía, el entendimiento, la paz no son hechos naturales ni espontáneos, HEMOS de construirlos con nuestro esfuerzo, tanto a nivel consciente como inconsciente.
Ciertamente, muchos hombres y mujeres han trabajado con aliento y tenacidad procurando una mayor armonía y entendimiento, sin embargo son acciones aisladas y que terminan generalmente retrocediendo ante la avanzada de los “violentos”.
En el presente artículo pretendo demostrar que el problema ha estado mal enfocado y que requerimos un cambio profundo en el enfoque del asunto: El problema de los desencuentros humanos no está en los argumentos esgrimidos o el contenido de las discusiones, está en una Estructura Particular Relacional De Los Seres Humanos caracterizada por un cuádruple filtro de la experiencia vivida e interpretada que hace que cada experiencia sea única e irrepetible, a lo sumo clasificable en ciertas categorías de experiencia. Esta categorización de la experiencia humana ha estado marcada por algunas creencias sólidamente instaladas en nuestras mentes, las resumo así:
  • Existe una realidad y es la que yo (o mi grupo, mi familia, mi religión, mi raza) percibo”. Hay una versión negativa de esta creencia en algunas personas: “Existe una realidad y es la que Otro percibe, yo la sigo”.
  • Yo (mi conjunto) estoy en lo correcto; alguien está equivocado, por lo tanto debo reducirlo o someterlo”.
De hecho, en la historia de la humanidad, cuando hemos hablado de paz ha sido por rendición o por exterminio. Por ello,  no son sólidas ni duraderas.
De allí, los frecuentes fracasos en tratar de modificar desde argumentos de contenido las posturas enfrentadas que los seres humanos asumimos ante determinadas circunstancias. Piénsese, por ejemplo, en un caso sencillo, cuando Ud. va a un servicio que desconoce y lo atiende alguien con experiencia en lo que anda buscando, podemos incluso ensayar el caso de una consulta médica. El profesional suele hablarle en una jerga especializada y ante sus dudas “elementales” para él, responder con rudeza, indiferencia o fastidio, mientras Ud. piensa que se encuentra ante un patán que no considera sus necesidades. Si prolongamos este patrón relacional, lo más probable es que como mínimo surja un desencuentro. Cada uno va “puntuando” la secuencias de conductas con los criterios que conoce y maneja, lo cual tiende más a alejar que acercar a los humanos. De tal suerte que intentar convencer al profesional de que Ud. tiene ciertas necesidades que no aparecen en los libros de medicina o a Ud. mismo, paciente lector, de que el pobre ignora CÓMO COMUNICARSE EFECTIVAMENTE es una tarea titánica y rara vez será resuelta en el propio escenario de los hechos. Requerimos una serie de habilidades complejas para poder amplificar nuestras habilidades como comunicadores armónicos.
Quiero revisar ahora con Ud. las características neurolingüísticas que hemos encontrado que explican por qué esta tendencia hacia el enfrentamiento como rasgo natural del ser humano.
  • Nuestros órganos de los sentidos, contacto con el exterior, son limitados en sí mismos. Miles de experimentos certifican que lo que vemos, oímos, gustamos, olemos y sentimos no se corresponde vis a vis con lo que ocurre, ya que están diseñados para ser codificados en su registro y sólo después de codificados adquieren sentido. Por ello, ver ciertos gestos en el rostro de alguien no es reducido a estímulos de color, distancia, tamaño, etc sino que adquiere sentido una vez que es codificado. Además, perdemos detalles que harían posible cualquier otra interpretación. De tal forma que los sentidos en sí mismos constituyen un filtro, un “lente de color” que matiza cuanto registramos. Este es nuestro primer filtro que nos impide conocer las cosas “cuales son”.
  • Al codificar los estímulos los clasificamos según ciertas inclinaciones perceptivas, bien sea hacia lo visual, lo auditivo o lo sensorial-kinestésico que establece una categorización que le proporciona más relevancia o interés a aquellas inclinaciones particulares. De suerte que aquí realizamos un segundo filtrado de lo que acontece. Jerarquizamos la importancia de la información según este filtro.
  • Y contamos con un tercer filtro sumamente poderoso y determinante, ya que forma parte de nuestras estructuras semánticas. Nuestras creencias, aquellas afirmaciones que están ligadas a un fuerte sentimiento de veracidad como mecanismo para reconocer y poder responder ante el mundo. Son estructuras mentales, virtuales, generalmente arraigadas en nuestro aprendizaje desde muy temprano y que dirigen y orientan nuestro comportamiento. Las “Verdades” en sí. Aquello que reconocemos como veraz.
Estos tres filtros, los cuales se combinan y potencian muy bien unos a otros, nos permite entender que nunca estamos en presencia de hechos como tales, siempre los modificaremos por el hecho mismo de percibirlos. Y puede que Ud. me diga, amable lector, que sí hay percepción simple, por ejemplo, quizá afirme: “Ese árbol está allí” y yo le conteste :”sí, pero SU árbol no es igual al mío”. Y aquí lo importante: nadie se pelea por si está o no el árbol, nos peleamos por la codificación que hacemos de él. Para qué queremos el árbol... es el asunto clave.
  • Si el otro piensa que yo tengo malas intenciones para con él, actuará con malas intenciones para conmigo. Ouroburus se muerde la cola!
Este es un elemento sumamente importante para la creación de un mundo armónico pues delata cómo para nosotros lo importante y trascendente no es el mundo y lo que lo rodea, sino que vamos a hacer con él. LAS INTENCIONES. Y aquí aparece un cuarto filtro, comunicacional, que es cómo nos influimos los unos a los otros y que hacemos con lo que sospechamos que quiere el otro. Siempre que entramos en desacuerdo, suponemos que hay una intención detrás que es contraria a la nuestra!
Y si, como venimos sosteniendo le sumamos la idea de que la razón es nuestra, tenemos el caldo listo para la diferencia y el posible enfrentamiento. Entonces, ¿si deseamos vivir armónicamente cómo podemos lograrlo con tales limitaciones?
Es necesario que actuemos directamente sobre la estructura neurolingüística y relacional que sustenta el encuentro humano.
SABER QUE CADA UNO DE NOSOTROS PERCIBE DESDE SU EXPERIENCIA. Por ello, CONSIDERAR SERIAMENTE LA EXPERIENCIA DEL OTRO COMO TAN VALIOSA COMO LA MÍA. ABRIRME A EXAMINARLA, ENTENDERLA E INCLUSO INCORPORARLA COMO POSIBILIDAD. Es lo que algunos llaman colocarse en los zapatos del otro o Posiciones perceptivas según la PNL.
RECONOCER QUE PERTENECEMOS A UN TEJIDO VIVO, EXTENSO QUE NOS INCLUYE A TODOS, DONDE TODOS NOS NECESITAMOS. Imagine por un instante que Ud. perdiera la confianza absolutamente en los demás...
¿Dónde compraría el pan? ¿A qué médico acudiría? ¿Dormiría con su pareja?. Es lo que llamamos paranoia y cuando ocurre vamos al hospital psiquiátrico...
ADMITIR QUE SÓLO PODEMOS CODIFICAR LAS EXPERIENCIAS Y HACER DE ELLAS PROPUESTAS. Por ello nos equivocamos permanentemente y eso NOS GARANTIZA UN APRENDIZAJE. Suelo decirme: “los demás proponen, yo dispongo”, así no peleo con nadie, sólo pueden hacer propuestas... Igual que yo!
CO-CONSTRUÍMOS REALIDADES EN LOS INTERCAMBIOS QUE LLEVAMOS A CABO. Por ello, si ENTRENAMOS NUESTROS SENTIDOS, flexibilizamos nuestra percepción, respetamos y aceptamos las diferencias de criterios y evolucionamos nuestra conductas hacia creencias de que podemos congeniar, desarrollaremos un mundo armónico.
(En literatura de PNL o Programación Neurolingüística encuentra diversas formas de cómo construir e instalar nuevas creencias en Ud.)

¿Cómo funciona nuestro gimnasio cerebral?

Espacio diseñado para el entrenamiento fisiológico de nuestro cerebro, a través de la utilización de equipos especializados generadores de ondas electromagnéticas que estimulan agradablemente las ondas propias del cerebro humano, especializándolas por condiciones específicas que van desde la sanación o la creatividad hasta la reducción de hábitos o adicciones leves, como el café y el alcohol.

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PASOS PARA UNA VIDA GENERATIVA Y EVOLUTIVA

Junio, 2012.
Con el fin de desarrollar estrategias y tácticas que nos faciliten el llevar una vida saludable, feliz y solidaria, diferentes disciplinas se abocaron a desarrollar esquemas que faciliten tan loable empresa (Por sólo mencionar tres, señalaremos la PNL, la Ontología del Lenguaje y los 8 hábitos de S. Covey).
Acá presentamos una síntesis de los pasos que, extraídos de más de un par de centenares de disciplinas dedicadas al asunto, sistematizamos bajo el paraguas del metamodelo de personalidad  bautizado como NEUROCODEX:
1.     Contacta e identifica los Sentimientos y Emociones fundamentales que sueles tener normalmente en tu cotidianidad.
2.     Permítete clasificarlos como positivos o constructivos y como negativos o limitantes.
3.     Identifica cuáles Pensamientos derivas de tales Sentimientos (las creencias no son otra cosa que pensamientos “encementados” con sentimientos).
4.     Date cuenta de las Acciones específicas que llevas a cabo para confirmar tales creencias.
5.     Deshazte de o minimiza las creencias limitantes con algún tipo de maniobra especializada. Las mejores, según la práctica, son las que operan con los programas mentales (PNL), las terapias de energía y las de integración cerebral (N.E.B.A., hipnosis sin trance, “nudos”, ojo por vez, etc)
6.     Incrementa o maximiza aquellas que se relacionan con potencialidades saludables (contribuyen a la longevidad, a la alegría, a la construcción solidaria y la integración social y espiritual).
7.     Paséate por diferentes perspectivas que te permitan creativamente generar nuevas acciones que apunten a logros enmarcados en el bienestar, la salud, el progreso y la solidaridad humana.
8.     Sal a aplicarlas en la primera oportunidad que tengas y mantente en ese proceso de mejoramiento continuo de la personalidad.
¡Buen provecho!

¡Por fin! ¡Coaching de pareja!

¿Sabías por qué las parejas se unen con el deseo de vivir felices y al poco tiempo entran en discusiones, desacuerdos y peleas, alejándose de la intención inicial?
Investigaciones demuestran que la  razón está en desconocer inconscientemente las diferencias de género que nos permiten la complementariedad, dándole prioridad a la visión individual.
Y ¿sabes cómo reconocerlo?
Típicamente, cada uno echa la culpa al otro de no entender, aceptar o reconocer lo que aparece obvio ante sí. Por tanto, no hay culpables en los desacuerdos de pareja sino simples víctimas, desconocedoras de leyes de comunicación ocultas ante nuestros ojos y oídos que afortunadamente ahora fueron despejadas por los científicos de la mente humana.
¿Conoces el trabajo pionero y revolucionario que el equipo de los esposos Arocha-Montilla ha logrado, al simplificar enormemente el dominio del conocimiento de tales leyes comunicacionales y cómo utilizarlas para volver fortalecidos a los sentimientos y actitudes de los primeros encuentros?
Efectivamente, con el desarrollo del modelo NEUROCODEX, los esposos Arocha-Montilla y sus equipos consiguieron -basándose en el estudio sistemático de más de 200 modelos acerca del estudio, comprensión y transformación positiva del ser humano- una forma rápida, sencilla, versátil, cómoda, entretenida y económica para rehacer las relaciones entre amar y convivir, partiendo de las diferencias naturales que ocurren dentro de las parejas y adaptándolas a cada caso en particular, garantizando así el rescate del espíritu inicial del enamoramiento.
Y ¿cómo lo aplican?
Independientemente de si  andas en búsqueda, en noviazgo o tienes una relación consolidada, hay una secuencia de opciones que describimos a continuación:
  • Leyendo sus libros PNL para mujeres y PNL para el hombre actual, de editorial Júpiter.
  • Asistiendo a sus conferencias, charlas, encuentros y talleres de pareja.
  • Asistiendo a coaching o terapia de parejas con ellos o sus discípulos.
  • Formándote como coach o terapeuta con mención parejas (a fin de multiplicar la misión solidaria)